. . . . . .
luego lo escribo
(lo que sigue no tiene nada que ver con la imagen, me gusta el desorden , porque la hermeneutica es inutil )
El cuento de la auto superación, lo espiritual, yo que se. … como esos que hablan sobre los caminos y bla bla bla.
Si, los camiones escupen humo a la cara de los hombres, sentirlo, es toda una groserÃa urbana.
El camino no es difÃcil, pero es largo. El camino esta lleno de ruido, esta lleno de autos veloces que gritan cosas a los que por acá caminamos, esta lleno de insensibilidad y los transeúntes no estamos locos.
No estamos locos al reÃrnos de cosas que pensamos para distraernos un poco y no notar lo duro del concreto. No estamos locos por mirar por las ventanas de los camiones, murmurando tonos de cuna para no sentir lo largo del camino. No estamos locos como nos gritan los veloces autos por no cruzar por los puentes peatonales, pues no cruzaremos por ellos aun teniéndolos encima. Es que no se dan cuenta que al igual que ellos queremos llegar rápido a un lugar en el cual sentirnos a salvo del desordenado concreto gris de esta ciudad. ( aun acosta de morir en el intento)
No entiendo mucho.
La cerveza. controla lo sucio del asfalto. Lo hace lucir un poco mas limpio, por eso nos la anuncian por todos lados y en todas formas.
No hace falta entender nada.
La adaptación natural en algún punto del camino desvió su sentido. Aguantar tanta tristeza cubierta de peste y chapopote no es adaptabilidad, es ser un muro de concreto con un fc’ = 100000000000Kg/m2 .
Yo me contento viendo los cerros. Los imagino indomables, sin tanta pinche mordida. A veces pienso que si tuviera chingos de dinero y tiempo los mandaba rellenar. Pero no es cierto.
El camino no es difÃcil, pero es sumamente triste.
FiN
(lo que sigue no tiene nada que ver con la imagen, me gusta el desorden , porque la hermeneutica es inutil )
El cuento de la auto superación, lo espiritual, yo que se. … como esos que hablan sobre los caminos y bla bla bla.
Si, los camiones escupen humo a la cara de los hombres, sentirlo, es toda una groserÃa urbana.
El camino no es difÃcil, pero es largo. El camino esta lleno de ruido, esta lleno de autos veloces que gritan cosas a los que por acá caminamos, esta lleno de insensibilidad y los transeúntes no estamos locos.
No estamos locos al reÃrnos de cosas que pensamos para distraernos un poco y no notar lo duro del concreto. No estamos locos por mirar por las ventanas de los camiones, murmurando tonos de cuna para no sentir lo largo del camino. No estamos locos como nos gritan los veloces autos por no cruzar por los puentes peatonales, pues no cruzaremos por ellos aun teniéndolos encima. Es que no se dan cuenta que al igual que ellos queremos llegar rápido a un lugar en el cual sentirnos a salvo del desordenado concreto gris de esta ciudad. ( aun acosta de morir en el intento)
No entiendo mucho.
La cerveza. controla lo sucio del asfalto. Lo hace lucir un poco mas limpio, por eso nos la anuncian por todos lados y en todas formas.
No hace falta entender nada.
La adaptación natural en algún punto del camino desvió su sentido. Aguantar tanta tristeza cubierta de peste y chapopote no es adaptabilidad, es ser un muro de concreto con un fc’ = 100000000000Kg/m2 .
Yo me contento viendo los cerros. Los imagino indomables, sin tanta pinche mordida. A veces pienso que si tuviera chingos de dinero y tiempo los mandaba rellenar. Pero no es cierto.
El camino no es difÃcil, pero es sumamente triste.
FiN

(incluyanse todos los comentarios como preambulo del cuento)
y
FIN.
con razon no la hallaba